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Schlumpf, Erwin: Homicidio

Una mirada a la obra

O sarxento Studer é unha persoa entrañábel, a quen é moi fácil collerlle cariño, un home moi da súa época, para ben e para mal, pero tamén un tipo especial: pachorrento, listo, dunha peza. Adoita traballar só, detesta a burocracia e empatiza cos personaxes marxinais con quen se atopa. É un home rexido pola ética da compaixón. En Suíza chegou a ser extremadamente popular. Schlumpf, Erwin: Homicidio, publicada en 1936, é a primeira das cinco novelas que protagoniza Studer. Nela xa queda moi ben presentada a poderosa figura do sarxento, cuxas aventuras nos van revelando unha Suíza descoñecida, moi afastada do tópico do chocolate, o queixo e os reloxos. Esta novela considérase a fundadora da tradición da novela policial en alemán. Isto explica que o premio de novela negra máis prestixioso do mundo xermanófono leve o nome de Friedrich Glauser. Sen o sarxento Studer non se pode escribir a historia da novela de detectives. En 2021, o xurado do XIX Premio Plácido Castro resolveu galardoar este libro. Os membros do xurado valoraron especialmente “a moi elevada calidade desta tradución, que mostra unha gran fluidez e dominio tanto do alemán como do galego”, e tamén “o recurso ás notas a pé de páxina que axudan a contextualizar a obra”.

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Biografía de Friedrich Glauser

Friedrich Glauser fue un influyente escritor y novelista suizo, conocido por su obra en el género de la novela policíaca y su estilo distintivo que combina elementos de la literatura clásica con la narrativa moderna. Nació el 8 de febrero de 1896 en Viena, Austria, en una familia de origen judío que se trasladó a Suiza cuando él era un niño. A lo largo de su vida, Glauser enfrentó diversas dificultades personales, incluyendo problemas de salud mental y adicción, lo que influyó en su escritura y su perspectiva sobre el mundo.

A lo largo de su vida, Glauser tuvo una educación irregular debido a su inestabilidad emocional y social. Se trasladó a varias ciudades en Suiza, y su vida estuvo marcada por múltiples intentos de adaptación y lucha personal. A pesar de estas dificultades, comenzó su carrera literaria a una edad temprana. Su primer intento significativo de escritura se produjo durante su estancia en el Instituto Psiquiátrico Waldau en Berna, donde se encontraba internado por problemas de salud mental. Aquí, Glauser comenzó a desarrollar su estilo distintivo y exploró temas oscuros y psicológicos que más tarde se convertirían en características definitorias de su trabajo.

El primer gran éxito literario de Glauser llegó con su novela “Der Chinese” (El Chino) publicada en 1930. Esta obra no solo estableció su reputación como un autor prometedor en el género policial, sino que también reflejó sus profundos conocimientos sobre la naturaleza humana y la criminalidad. La novela se centra en un detective, un inspector que busca desentrañar un complicado misterio, lo que permite a Glauser explorar la psicología de los personajes involucrados en el crimen.

En su obra, Glauser adoptó un enfoque innovador hacia la narrativa policíaca, alejándose de los típicos arquetipos del género en su época. Sus protagonistas son a menudo personajes atormentados, con vidas complicadas y decisiones moralmente ambiguas. Esta complejidad emocional es uno de los aspectos que distingue a Glauser de otros escritores de su tiempo. Su habilidad para entrelazar elementos sociales y psicológicos en sus historias lo convirtió en un precursor de lo que hoy conocemos como la novela negra moderna.

En 1935, Glauser publicó “In der Falle” (En la trampa), otra novela que consolidó su lugar en la literatura suiza. Sin embargo, a pesar de su talento, Glauser enfrentó serios problemas personales, que afectaron su capacidad para publicar y mantener una carrera literaria estable. Su vida estuvo marcada por una lucha constante con la adicción, lo que le llevó a vivir en la pobreza y la marginación.

Friedrich Glauser no solo se limitó a escribir novelas. También fue un destacado autor de cuentos cortos y ensayos. Su obra “Die Fälscher” (Los falsificadores) es un ejemplo notable de su talento en la narrativa breve, donde exploró el tema de la identidad y la falsedad, utilizando su aguda observación de la psicología humana. Glauser se convirtió en un autor admirado entre sus contemporáneos, aunque nunca logró el reconocimiento comercial que su obra merecía durante su vida.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Glauser continuó escribiendo, pero sus problemas de salud mental y adicción se intensificaron. Finalmente, el Glauser falleció el 8 de diciembre de 1968 en la ciudad de Berna, dejando un legado literario que sería redescubierto y apreciado con el paso del tiempo.

En las décadas siguientes a su muerte, el trabajo de Friedrich Glauser comenzó a recibir el reconocimiento que merecía. Sus novelas y cuentos fueron reeditados y estudiados por críticos literarios, asegurando su lugar en la historia de la literatura suiza y, más ampliamente, en el ámbito de la literatura policíaca. Hoy en día, Glauser es considerado uno de los pioneros del género en el mundo de habla alemana, y su influencia se puede ver en las obras de numerosos autores contemporáneos.

En resumen, Friedrich Glauser fue un escritor talentoso que, a pesar de las adversidades y los desafíos de su vida personal, dejó una huella indeleble en la literatura. Su estilo único y su enfoque innovador hacia la narrativa policíaca continúan inspirando a escritores y lectores por igual.

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