Tiempos de espera

Todos esperamos algo. Puede ser un cónyugue o un bebé. Puede ser la sanidad de una enfermedad o una casa nueva. Independientemente de lo que estemos esperando, es fácil sentir descontento cuando las cosas no van según lo planeado y nuestros sueños se retrasan, especialmente cuando las preguntas «¿por qué?» y «¿cuánto tiempo?» permanecen sin respuesta. Dios usa los tiempos de espera para enseñarnos sobre la paciencia y hacernos más como Él. Pero la santificación en medio de la espera no es el único propósito que Dios tiene en mente. Cuando esperamos en Él, nos convertimos...


























































