Obras selectas

Ficha del Libro

"Obras selectas" de la Beata Isabel de la Trinidad (1880-1906), carmelita descalza de Dijon, beatificada por el papa Juan Pablo II en 1984. "Últimos ejercicios" lo mejor de sus escritos? es obra maestra en miniatura de la literatura m¡stica. Con "El cielo en la fe" -su pieza gemela- colocan a su autora a la altura cimera de los Doctores de la vida m¡stica. Resulta asombroso gustar y saborear por la lectura la vivencia del Misterio Trinitario que la Beata Isabel alcanzó, tan alta y profunda, en sus solo cinco años de vida conventual. Inspirada en el comentario "que está en el cielo" del "Camino de perfección", escrito por Santa Teresa, la Beata Isabel ahondó como nadie en la sentencia de San Pablo: "... llamados a ser alabanza de su gloria" (Ef 1,12), en la que descubrió su vocación personal en la Iglesia. Ejercicios y pl ticas espirituales frecuentes de los PP. Jesuitas a las Carmelitas de Dijon, y sobre todo las conversaciones con el dominico P. Vall‚e, abrieron horizontes infinitos del misterio de la Sant¡sima Trinidad en el alma de Isabel. Gracias a la lectura de San Juan de la Cruz, y también del gran m¡stico de Flandes Jan van Ruusbroec, ofrecido sor Isabel encontró la expresión adecuada para interpretar su vivencia trinitaria.

¿Cómo obtener el libro?

A continuación, te ofrecemos varias opciones para adquirir el libro.

Valoración

Popular

3.3

95 Valoraciones Totales


Biografía de Beata Isabel De La Trinidad

Beata Isabel de la Trinidad, nacida como Isabel de la Trinidad Lagrave y Martínez en 1880 en una familia de origen español en el pueblo de Béziers, Francia, es una figura notable en la historia de la espiritualidad católica y del Carmelo. Desde temprana edad, Isabel mostró una profunda inclinación hacia la vida espiritual y la búsqueda de Dios, lo que la llevó a una vida de profundo compromiso religioso.

Desde sus primeros años, Isabel se destacó por su fe intensa y su deseo de vivir en la presencia de Dios. A los 19 años, decidió unirse a la Orden del Carmelo, ingresando al convento de Las Carmelitas de la Antorcha en Dijon. Allí asumió el nombre religioso de Isabel de la Trinidad, lo que marcó el comienzo de su dedicación plena a la espiritualidad carmelita. Su vida en el convento fue un testimonio de oración y meditación, donde se sumergió profundamente en la búsqueda de la unión con Dios.

La vida de Isabel fue marcada por su misticismo y su relación íntima con Dios. Escribió extensamente sobre sus experiencias espirituales, y sus obras se centran en la idea de la infinita cercanía de Dios y cómo cada alma puede alcanzar esta unión. Su énfasis en la presencia de Dios en la vida cotidiana la convierte en una figura relevante para muchos creyentes que buscan una experiencia espiritual más profunda. Isabel experimentó visiones y momentos de gracia, y a menudo se retiraba a la oración y la contemplación en busca de una conexión más profunda con lo divino.

Uno de los aspectos más destacados de su espiritualidad es la idea de que cada persona está llamada a vivir en la presencia de Dios. En sus escritos, Isabel menciona con frecuencia la necesidad de la contemplación y la importancia de la oración, enfatizando que la vida espiritual no se limita a momentos de retiro, sino que debe ser una experiencia continua en la vida diaria. Esta perspectiva ha resonado en diversas tradiciones espirituales y ha influido en muchos de sus contemporáneos y seguidores.

La vida de Isabel estuvo marcada por la enfermedad. A pesar de su creciente popularidad y el reconocimiento de su obra y espiritualidad, luchó con problemas de salud. Se le diagnosticó una enfermedad grave que eventualmente la llevó a la muerte en 1906, a la joven edad de 26 años. A pesar de su corta vida, su impacto en la espiritualidad carmelita y el mundo católico ha perdurado. Sus escritos han sido estudiados y apreciados en todo el mundo, y su vida es un ejemplo de la dedicación y la búsqueda de lo divino.

Isabel de la Trinidad fue beatificada por el Papa Juan Pablo II en 1984, un reconocimiento a su vida de virtudes y su legado espiritual. Su fiesta se celebra el 26 de noviembre, y su vida y obras continúan inspirando a muchos en su búsqueda de una relación más cercana con Dios. En el corazón de su mensaje está la invitación a todos los fieles a vivir en la presencia de Dios, encontrando en Él paz, amor y esperanza.

En resumen, Beata Isabel de la Trinidad representa una figura clave en la historia del Carmelo y en la espiritualidad católica, extendiendo un mensaje de amor y dedicación a la presencia divina. Su legado sigue vivo en la vida de aquellos que buscan una conexión más profunda con Dios a través de la oración y la contemplación.

Más libros de la categoría Religión

Libros Recomendados 2026

Últimas Búsquedas

Categorías Destacadas