La Maldad Interior

LA MALDAD INTERIOR ocupa un lugar destacado entre las obras de Owen, con una rara visión de la experiencia del alma cristiana. La base del tratado se toma de Romanos 7:21, donde el pecado residente en los creyentes tiene el carácter de "una ley", cuya sede es el corazón y cuya naturaleza es la enemistad con Dios. El pecado actúa consecutivamente apartando la mente de lo que es bueno, mediante la oposición positiva a Dios, atrapando el alma en el cautiverio y, por último, llenándola de odio a los principios de la santidad. El poder del pecado residente se ve en su engaño, desarrollado...


























































