El invisible director de orquesta

El invisible director de orquesta estira sus piernas y extiende sus brazos; abre y cierra las manos, las agita suavemente como si fueran alas... y ahora, s lo falta elegir una batuta. a ver, a ver... una vara de sauce llor n, liviana, flexible y perfumada! el director la prueba, golpea su atril min sculo y transparente... y comienza el concierto!


