El diario de una niña bien

Ximena de la Macorra pertenece a una de las mejores familias de México. Su papá es un político muy importante –obvio del PRI– que prácticamente maneja el país. Creció educada por las monjas del Colegio Regina y conviviendo con sus chachas (término políticamente incorrecto pero que ella utiliza de manera afectiva bajo el argumento de: "¡pero si las tratamos bien! Son como de la familia"). Sueña con una nación dónde los políticos se parezcan a George Clooney (o por lo menos a Mancera), las calles dejen de tener baches y las zonas arqueológicas cuenten con un mall tipo Saks...


























































